La experiencia del sacerdote Ignacio Elizondo «Chondo»

Sería muy osado de mi parte dar una interpretación de cómo Pachita realizaba sus curaciones, las cuales se pueden considerar «milagrosas». Lo que puedo entender es que un espíritu de energía muy fuerte se apoderaba de su cuerpo y a través de ella se lograban esas curaciones. Según diversos testimonios, cuando Pachita volvía del trance, no tenía ningún recuerdo de lo que había sucedido.

La experiencia del sacerdote Ignacio Elizondo "Chondo"
La experiencia del sacerdote Ignacio Elizondo «Chondo»

Chondo fue operado y sanado

Sin embargo, muchas cosas o sucesos que no logramos explicar se consideran milagros. Hoy hablé con mi padre acerca de este tema, y él me contó otra anécdota interesante. Cuando estaba en la preparatoria en un colegio de jesuitas, conocí a un sacerdote muy conocido en la ciudad llamado Ignacio Elizondo.

Fue la primera persona de la que supe que Pachita había operado. No sé exactamente lo que le sucedió, pero tuvo problemas graves en la columna a tal grado de necesitar una silla de ruedas para moverse. «Chondo», como lo llamábamos cariñosamente, entró en contacto con Pachita y ella lo operó de la columna. Después de esa operación, constato que Chondo quedó perfectamente bien de su columna.

Chondo era una persona especial, dotada de dones curativos. Por casualidades de la vida, mi padre se convirtió en una persona cercana a él. En mi casa, se realizaban oraciones de sanación cada semana, y mucha gente se benefició de estas sesiones. En una de estas sesiones, se reveló a mi padre que Pachita padecía un problema de salud relacionado con sus piernas, provocado por una bebida que ella tomaba, un líquido lechoso.

Chondo se comunicó con Pachita para hacer una cita para una niña, y aprovechó para comentarle lo que había pasado. En efecto, ella confirmó que estaba sucediéndole y que estaba tomando agua de arroz con otras cosas. A raíz de esa conversación, ella suspendió las tomas y recuperó la salud de sus piernas.

Es increíble que alguien dedicado a ayudar a tanta gente no pudiera saber lo que la estaba dañando ni curarse a sí misma. Pero así sucede en estos casos. Generalmente, las personas que tienen estos dones no pueden aplicárselos a sí mismas. Bueno, ahí les dejo otra anécdota. Creo que es interesante, ¿no crees?